5 PREGUNTAS PARA ENCONTRAR TU PROPÓSITO

 

Todos nos preguntamos alguna vez cómo encontrar nuestro propósito. Aquí cinco preguntas que pueden ayudarte a develarlo.

 

 

Escuchamos tanto hablar de “descubrir el propósito” que podemos pensar que debería aparecer “mágicamente” sin advertir que debemos comenzar buscando en nuestro interior. Y que esto significa conocernos y ser muy honestos con nosotros mismos, escuchar la intuición y el corazón para aceptarnos. Personalmente he buscado mi propósito en relación al trabajo, y he guiado a muchas personas en sesiones de coaching. Por eso te traigo cinco preguntas y algunas pistas para responder, que pueden acercarte un poco más a tu propósito.      

 

 

 

1 ¿Cuál es el sentido de tu vida?

Tiene que ver con el significado que decidas darle a tu vida para transformarla y hacerla digna de ser vivida desde TU persona. Tener un propósito está relacionado con un compromiso interno. Por lo tanto, es una decisión, no viene dado. Entonces te pregunto: ¿Hacés lo que realmente querés o lo que crees debés hacer? Encontrar el sentido a tu vida es posible estando atentos al momento presente, y evaluando si lo que hacemos está alineado con nosotros, entendiendo qué situaciones te hacen sentir feliz.

Ayuda también explorar nuestra historia personal ¿cómo llegaste hasta acá? ¿qué desafíos has tenido que superar y cómo lo hiciste?. En definitiva, cada persona tiene la responsabilidad de definir cuál es su fin, su propósito, aquel que le dé entusiasmo y ganas de aprovechar la vida. 

Sabé que todos podemos diseñar y vivir el futuro que imaginamos, te comparto una guía en REDISEÑÁ TU FUTURO MIENTRAS TE QUEDAS EN CASA.

 

2 ¿En qué podés sentirte útil?

Tal vez te hayas encontrado dudando de tu capacidad para hacer aportes interesantes a un proyecto o preguntándote ¿qué puedo aportar al mundo? ¿para qué sirvo?. Es importante elaborar e interiorizar la respuesta para evitar que las dudas se conviertan en un caldo de cultivo para la inseguridad.

Somos seres sociales y como tales, ser de utilidad a otros nos reafirma, nos conecta con aquello que es importante para nosotros y nos brinda una importante dosis de motivación interna. Nos conecta con un propósito que nos haga sentir orgullosos de nosotros mismos. Cuando logramos unir nuestras habilidades y fortalezas y ponerlas al servicio de los demás llegamos a sentirnos tan conectados que dejamos de ser conscientes de nuestro hacer y fluimos. Si no has encontrado tu propósito, tal vez no hayas puesto tu pasión y talento al servicio de los demás.      

 

3 ¿Qué es el éxito para vos?

Ser exitoso es una cuestión personal porque los objetivos y metas dependen de motivaciones, intereses, principios y valores propios de cada persona. Aunque probablemente asociamos el éxito más a la esfera del poder y la economía que al mundo de bienestar emocional, el éxito personal es aquello que disfrutas en la intimidad de tu corazón, a solas con tu alma.

Podrás encontrar pistas respondiendo a la siguiente pregunta ¿Qué quiero, más allá de lo que pretendo demostrar a los demás? Cuando sepas la respuesta alineate a eso que querés.

Recordá que el éxito no se espera ni se persigue, se construye día a día, sin perder la perspectiva, dándolo todo, manteniéndote en el camino elegido a pesar de los problemas que se puedan presentar. Todo forma parte del proceso.

Alguno de los mecanismos que obstaculizan e impiden el éxito son postergar, distraerse, dudar o caer en el desánimo. ¿Qué esperás para comenzar a construirlo? Aunque no veas claro el camino, te impulso a dar el primer paso. Lo irás construyendo cada día.      

 

4 ¿Cuál es tu legado que te gustaría dejar? 

Legar es transmitir, entregar a alguien lo que hemos encontrado, lo que hemos descubierto, lo que hemos aprendido, con el objetivo de que lo aproveche y adicionalmente lo transmita a otros. La respuesta a esta pregunta nos muestra el camino para trascender. Considero importante responder a esta pregunta no solo pensando en “un legado de vida” para cuando dejemos este mundo, sino para cada proyecto, cada relación, cada paso que elijamos dar. 

Pequeñas acciones pueden tener un gran impacto en la vida de las personas. Si observás con atención, te darás cuenta que estamos trascendiendo permanentemente sin estar conscientes de ello. Nuestro legado no está solo en aquello a lo que nos dedicamos sino en cada relación con los demás. 

¿Cómo querés que te recuerden las personas? ¿De qué manera te gustaría impactar en el mundo? Es posible que no recibas algo visible a cambio, pero le vas a dar a tu vida un significado que te haga sentir realizado.      

 

5 ¿Qué es aquello de lo que no quisieras arrepentirte?

Cuando ni siquiera lo intentamos, ya estamos dejando de alcanzar nuestros sueños. Muchas veces, nos conformamos con una vida que no nos satisface plenamente solo por miedo a frustrarnos un poco, sin darnos cuenta que las frustraciones y decepciones forman parte de la vida y llegarán independientemente de nuestra decisión de arriesgar o no. Incluso se puede AVANZAR DESDE EL MIEDO.

Tal vez valoramos demasiado el resultado y no tanto el camino a recorrer que nos aportará la ilusión de levantarnos cada mañana sabiendo que estamos construyendo la vida que queremos.

Cuando creamos una visión, generamos una relación con el futuro como posibilidad y lo mejor es ir aprendiendo en el camino mientras vivimos con las preguntas ¿por qué no…? ¿qué pasa si…?

Imaginá como te sentirías si te encontraras de frente con alguien parecido a lo que podrías haber sido y que sea demasiado tarde. El desafío es atrevernos a hacer lo que queremos antes de que se convierta en lo que nos gustaría haber hecho, preparándonos con valentía y confianza para gestionar posibles decepciones.

Todos podemos elegir autogestionarnos para no arrepentirnos de lo que emprendamos frente a la alternativa de arrepentirnos a futuro por aquello que no hayamos intentado por miedo a fallar.         

 

Conectá con tu Compromiso

Te invito a conectar con tu compromiso y no con tus excusas para encontrar tu propósito y aplicarlo cada día a cada cosa que emprendas.

¿Te pusiste a pensar cuánto tiempo dedican las personas a idear excusas en vez de ocuparlo en lograr lo que quieren? Tomá conciencia de tu momento y tu excusa. No tengo tiempo, no es el momento, jamás tuve éxito en nada, no me siento preparado para empezar, no me siento preparado para dejarlo, me faltan estudios para…

Para ponerte en acción necesitas conectar con tu sueño, creer que podés, dar el primer paso y apostar por los resultados. Cuando tenés un sueño encontrás la manera o la creas, no hay excusas posibles.